¡Al rojo vivo!
miércoles, diciembre 02, 2009

Conocidos son los escándalos producidos por las sucesivas bajadas de propaganda, los cortes de las caras de los carteles y bajar los rayados de todos los candidatos en las comunas. Lo complejo fue lo ocurrido en Lo Prado, dónde se utilizó un vehículo municipal para realizar este tipo de acciones. O el escándalo de Chahuçan Vs. Joaquín Lavin.

Hoy en el noticiario de canal 13 mostraban las MIPYMES que se forman en torno a las campañas políticas. Es interesante observar que todo se ha mercantilizado como: los diseños de campañas, las georeferenciaciones, las encuestas, los rayados de las murallas, la papelería (que contaminación), las palomitas, las niñas del puerta a puerta, los minutos en la radio, en fin una cantidad de merchandising, que francamente es espeluznante. Pero estas famosas guerras ¿Por qué se provocan?

Escuchamos muchas veces, el tema del binominal tratado de manera trivial, especialmente por la gente de la izquierda que reclama contra la exclusión y la mala calidad de la democracia, sin embargo hoy podemos ser testigos de los problemas causados por la competencia interna de las listas tanto al interior de la Concertación como de la misma Coalición por el Cambio.

La competencia interna que se da dentro de las listas, en primer lugar es horrible porque no solo te obliga a competir con tus rivales, sino además con tu compañero de lista, dicha batalla, para los ideólogos del sistema implicaría maximización de la votación pero a su vez, sobrerrepresentación de la segunda fuerza política, generando el constante empate en el Congreso.

Ahora bien, en torno al problema de las circunscripciones, desde mi perspectiva es otro problema, ya que las elecciones se centran en una competencia allegada a redes clientelares más que a competencia por ideas, generando una escasa diferenciación entre los candidatos, y confundiendo a los electores sobre la verdadera labor de los parlamentarios. Cuando observamos a los candidatos haciendo campaña en los niveles territoriales, es usual andar con asistentes sociales que van “derivando” los casos, y prometiendo tal o cual cosa, con tortas y onces para las abuelitas (para que hablar del padrón electoral envejecido).

Algunos parlamentarios, al inicio de éste gobierno no se sentían tomados en cuenta por el ejecutivo, reclamando y sintiendo su labor como un mero buzón encargado de recepcionar los proyectos de Ley de la Presidenta y aprobarlos, y el estilo Bachelet tampoco los incluyó mucho, con la creación de una serie de comisiones para tratar asuntos de interés nacional, quitándole toda relevancia al poder legislativo.

Por último me gustaría volver a resaltar el carácter extraño de éstas elecciones, donde el ordenamiento jurídico actual se encuentra prácticamente obsoleto y tenemos la necesidad de cambiarlo. Ojalá el próximo presidente, tenga la capacidad de convocar a un gran pacto social por una nueva institucionalidad. Sinceramente, creo que las listas nacionales, darán un nuevo aire a la política chilena y al Congreso.

posteado por Javiera Arce Riffo a las 12:01 AM | Permalink | 0 comentarios
A dos semanas de la contienda presidencial
domingo, noviembre 29, 2009

Hace unos días atrás me tocó escuchar a Eugenio Tironi, realizando un análisis sobre el actual proceso electoral en Chile. Para Tironi, en la actualidad nos encontramos viviendo el nacimiento de algo, de un proceso distinto. Estas elecciones llaman la atención en primer lugar por la pobreza franciscana que ostentan las campañas políticas (incluso Piñera se ha visto en la necesidad de disminuir el gasto) y en segundo lugar la escasa capacidad de movilización de personas, ya que el padrón electoral aumentó en menos de un 10% y seguimos con la enorme cantidad de personas que carecen de sentido de pertenencia al actual sistema de toma de decisiones.

Otro de los aspectos que detalla Tironi en su exposición es el desacoplamiento de las campañas parlamentarias de las presidenciales. Por otro lado, agrega también el desmarco de los partidos con respecto a las figuras, ya que los carteles raramente poseen los logos de las tiendas políticas.

Por último, un elemento que me llamó la atención es el lugar ideológico en el que se encuentran las ofertas políticas. Todas ubicadas a la centro izquierda política, considerando un distanciamiento ideológico cada vez más pequeño (especialmente con la incorporación de los homosexuales en todas las franjas).

Ahora bien, Tironi sobre el futuro gobierno, esboza las siguientes proyecciones. Ningún candidato tendrá mayoría parlamentaria, se institucionalizará el lobby para hacer funcionar el sistema. EN segundo lugar, la tendencia que gane va a tener que incorporar muchas tendencias políticas y la negociación se instala como un método de resolución de conflictos.

Acá viene lo polémico: para Tironi la Concertación se acabó. Si gana Piñera, este proceso será traumático para la coalición, posibilitando aún más su desmembramiento. En caso de ganar Frei, se hace necesaria y prioritaria una gran convención que permita reinventar el metarrelato de la Concertación. (explico: fin de la Concertación en el estricto rigor que hoy conocemos con cuatro partidos de tendencia centroizquierda)

El Partido Comunista, estará inserto dentro del sistema. Para Tironi, la gran pregunta entonces se instala ¿Qué pasará con el movimiento sindical? Para él, ocurrirá un elemento centrífugo, desplazando hacia el extremo (en este caso la izquierda) la representación de los movimientos sociales.

Pero en lo inmediato ¿Qué hacer? Tironi, plantea la estrategia de equipos negociadores urgentes, ya que pasarán a segunda vuelta Piñera y Frei. Sin embargo puedo decir que su análisis lo comparto y lo creo con firmeza, pero pienso que los puentes entre la candidatura de Marco Enrízquez y Frei, están prácticamente dinamitados. Aunque la consolidación de Marco como un líder y referente, implicaría desde mi punto de vista una merma en su imagen generar un proceso de negociación con Frei. Pero si no se realiza este proceso de y Marco se va con Max Marambio a tomar sol a Varadero, también dañaría su imagen. Por otro lado ¿Quiénes se van a sentar a negociar con los interlocutores de Marco? Para Tironi, en este momento no se pueden vetar los negociadores, por lo tanto cualquiera de los grandes podría hacerlo. Según Tironi, debiera hacerlo uno de los duros, que sea capaz de aglutinar las fuerzas políticas y tenga una capacidad mayor de raciocinio político. No se me ocurre nadie más que Ricardo Núñez.

Por último, me gustaría decir que comparto el análisis de Tironi, pero me caben ciertas dudas sobre la Nueva Concertación que se generará a partir de este rito fundacional que han marcado las elecciones presidenciales. Las diferencias ideológicas cada día se están haciendo insostenibles, y la posesión del poder ha sido el eje articulador de la mantención del poder para la Concertación, y sinceramente no sé qué pasará si es que se llegase a perder el poder. El 13 de diciembre saldremos de todas las dudas.

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posteado por Javiera Arce Riffo a las 9:32 PM | Permalink | 0 comentarios